jueves, 29 de julio de 2010

Un pensamiento social esperanzado

El cese de las subvenciones por parte de la UE al sector del carbón y la propuesta de cierre de las centrales térmicas, en este caso de Andorra, parece llegar a un punto innegociable. No es una noticia novedosa, se baraja desde hace años, sin embargo se ha hecho caso omiso. Los laureles de la energía procedente del carbón, en este caso del lignito de muy poco poder calorífico, contaminante y deficitario, todavía se mantienen en el ambiente. Se entiende esta opinión social ya que durante años se ha mantenido el mito de la no existencia en la zona de otro recurso que no fuera el carbón. Mito mantenido desde las instituciones, las empresas que giran en torno a la energía, los trabajadores, los sindicatos, los políticos,….también desde algunos sectores de la investigación, interesados en seguir utilizando incluso sus escorias.

El cambio climático, anunciado hace ya muchos años por varias organizaciones ecologistas, y en el que tardíamente se han puesto manos a la obra políticos e instituciones, subyace, además de la nula competencia económica del lignito, detrás de la decisión de impedir la quema de carbón, acumulada en varias toneladas, en este caso en la central térmica de Andorra.

Durante años han existido unos fondos destinados a la reconversión, a la búsqueda de una economía basada en otros recursos y diversificada. Algo se ha ido haciendo aunque parece no ser suficiente como para contar con un almohadillado tejido empresarial, social y económico que amortigüe el, por otra parte, duro golpe.

Entendemos la postura de sindicatos, partidos políticos, trabajadores,…… pero el planteamiento de que algo tiene que cambiar no puede posponerse mucho más tiempo. Tendremos que empezar a pensar en alternativas, en intentar gestionarlas con premura, en buscar soluciones mientras esas alternativas se van poniendo en marcha,…en definitiva en “cambiar ese pensamiento único” que parece alimentarnos y gestionar un plan a corto plazo en lugar de gastar la energía humana en debates y propuestas que no conducen a buen puerto.

Es el momento de dibujar otras salidas, de dar un giro, esta vez real, hacia nuevas oportunidades, tendremos que generar otra corriente de pensamiento social esperanzado acorde con el cuidado del único planeta hoy por hoy disponible, tendremos que apoyar con medidas económicas esos nuevos planes y a los futuros desempleados si llega a haberlos, y además tendremos que poner a prueba nuestra solidaridad con todos ellos.

jueves, 22 de julio de 2010

22 de julio


El 22 de julio de 2009 se iniciaban varios focos de fuego que asolaron unas 12.000 H en la provincia de Teruel, la mayor parte superficie forestal. Estos hechos causaron en su momento una importante conmoción entre los ciudadanos y la opinión pública. La inmediatez que caracteriza la información en la actualidad conlleva la sustitución de unos sucesos por otros pasando rápidamente al olvido, incluso los mas graves. El impacto medioambiental, social y económico que estos hechos han supuesto para la provincia a día de hoy parecen interesar a muy pocos colectivos, ciudadanos y organizaciones sociales y mucho menos a la Administración que a un año de lo sucedido carece de Planes de restauración y de gestión preventiva, manteniendo con esta actitud en riesgo y en un grave estado de vulnerabilidad también al resto de zonas no afectadas.

El Departamento de Medio Ambiente, hasta el momento se ha ocupado de la limpieza de algunas de las hectáreas afectadas no implicándose en la elaboración de un Plan a medio y largo plazo, que por otra parte, parecía tener en agosto de 2009. El resto de Departamentos del Gobierno de Aragón que deberían haberse implicado tampoco lo han hecho, ni tan siquiera se les ha oído: Agricultura, Política Territorial, entre otros. El trabajo interdepartamental que deberían haber desarrollado no sabemos siquiera si en algún momento se llegó a plantear.

Nuestros montes, no se han declarado de “interés autonómico” como otros proyectos puestos en marcha y tampoco se han agilizado los trámites para la elaboración de estudios ni de planes que garanticen su correcta restauración y los preparen para nuevas incidencias presentes y futuras. Desde la Plataforma Ciudadana seguiremos trabajando porque no caigan en el olvido y lleguen a ocupar el lugar que merecen por si mismos y en base a los múltiples servicios ambientales que prestan a la sociedad, además de poder convertirse en motor de desarrollo sostenible en el medio rural.

Recordar una vez más nuestra propuesta como Plataforma de constituir una Mesa Participativa o Comisión de Seguimiento donde se plasme la participación real de los ciudadanos y de todos los sectores implicados en el medio forestal.
El futuro de nuestros montes debe gestarse ahora, un poco más de tiempo y será demasiado tarde.

martes, 20 de julio de 2010

Imágenes que hablan

Las actividades desarrolladas a lo largo del presente curso en el Cea Ítaca han contemplado diferentes temáticas y han estado dirigidas a diferentes perfiles: personas adultas, jóvenes, niños y niñas,…. Muchas imágenes han quedado recogidas en el blog. De todas ellas destacar las que mejor reflejan algunos de los objetivos y líneas de trabajo actuales del Centro comprometido especialmente este año con la biodiversidad del medio natural más cercano.

Algunos de los objetivos trabajados

- Promover el conocimiento y valoración de la biodiversidad territorial
- Implicar a los Centros Educativos de Andorra
- Fomentar el respeto y cuidado del entorno
- Integrar la biodiversidad humana y cultural
- Promover la vida compartida en igualdad, referida al género.
- Dirigir una nueva mirada hacia los montes de Teruel y promover el compromiso con ellos.
- Apoyar iniciativas relacionadas con una agricultura de calidad respetuosa con la salud humana y ambiental.
- Promover espacios de creatividad implicados con el medio natural.


Ternura, complicidad e igualdad en la relación hombre-mujer (de las que la sociedad en general anda muy necesitada). Delicadeza, conocimiento y respeto hacia el medio natural simbolizado en esa pequeña mata de tomillo que sujetan con mucho cuidado.

El interés de los niños y niñas por el medio natural, en este caso por un común y cercano caracol, que despertó una gran expectativa y alegría, demostrando el interés que habitualmente a estas edades se muestra hacia la fauna, interés que es común ir perdiendo con el paso de los años donde el día a día nos aleja del pulso de la tierra y de la vida. Creemos muy necesario trabajar la sensibilidad frente a la VIDA ya desde la etapa infantil.

“Iniciación a los trabajos de limpieza y restauración de las zonas afectadas por el fuego”. El compromiso con nuestros montes. Jóvenes en paro, entusiastas y con “muchas ganas de aprender a cuidar los montes de Teruel”.

El compromiso de las personas adultas.

Arte y naturaleza. La creatividad que integra elementos naturales y respeto hacia el entorno.

Compromiso en familia con el medio natural.

El arte como vehículo de sensibilización hacia la biodiversidad del medio natural.


Integración de la biodiversidad ambiental, humana y cultural.

Seguiremos trabajando en esta y otras líneas que promuevan una mejor relación entre los hombres y mujeres y la madre Tierra.

domingo, 4 de julio de 2010

Un paseo por Castelfrío

El sábado 27 de junio y dentro del programa del XII Festival Poborina Folk celebrado en El Pobo (Teruel), se realizó una ruta organizada por el Colectivo Sollavientos a través de una de las zonas afectadas por los incendios forestales del verano de 2009.

Ángel Marco, naturalista y miembro del Colectivo nos introdujo en la vegetación e historia del monte de Castelfrío, repoblado en su mayor parte con pino silvestre y utilizado en interesantes aprovechamientos ganaderos a lo largo del tiempo (en los años 50 el estado alimentaba a la cabaña de bueyes utilizados en las repoblaciones forestales). Su conocimiento, interés y seguimiento de esta zona le convierten en el “guardián de estos montes”, hermosos, aun gravemente afectados por el fuego.

José Antonio Alloza, investigador del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) y especialista en la evolución de incendios forestales, fue el encargado de trasmitir la situación real, poco optimista, en la que se encuentra este monte en la actualidad, después de los trabajos de limpieza de la madera quemada.

Un grupo de jóvenes “madrugadores” tras una noche intensa en el “Poborina” nos acompañó en esta ruta mostrando su interés por la situación actual.

Pudimos observar que el tratamiento de esta zona es igual al del resto de zonas quemadas, siendo que cada una de ellas es diferente (diferentes zonas bioclimáticas, pendientes, vegetación…) y necesitan un tratamiento distinto. Las fajinas realizadas con los restos cortados forman parte de todos los paisajes afectados siendo que se ha demostrado su poca eficacia para detener la erosión provocada por las escorrentías. De igual manera no contribuyen a enriquecer la tierra ya que acaban secándose y son arrastradas sin llegar a cumplir su papel. Se ha comprobado una mayor eficacia de la madera triturada y extendida sobre la tierra ya que de esta manera retiene el agua y contribuye a regenerar el humus o capa fértil superficial.
A lo largo del recorrido pudimos ver como, a pesar de las lluvias caídas, aun no se atisban indicios de regeneración de sabinas, enebros o pinos, aunque si de arbustos como los guillomos y agracejos, muy abundantes en la zona.

El buen reposo llegó en la partida de El Rubio, zona húmeda y con una majada reconstruida. Desde aquí el camino nos condujo a contemplar un paisaje sereno, verde y bravío ya que en la cumbre las Vacas Serranas Ibéricas de Teruel pastan en un lugar tranquilo y privilegiado.


Tras la vuelta, las preguntas: ¿qué futuro espera a nuestros montes?¿pasarán a formar parte del patrimonio natural olvidado?, ¿volverán a repoblarse con premura y sin un estudio serio que consolide las actuaciones de aquí en adelante?, …

Es un buen momento para la reflexión conjunta de todos los sectores implicados en su gestión y en su futuro, al igual que en el del medio rural íntimamente ligado a ellos.